martes, 9 de abril de 2013

Scones de bacon





Los scones son unos bollitos que se toman en el Reino Unido con el té. Son más bien un poco dulces, aunque existen algunas variedades un poco saladas, como estos de bacon. Los más habituales, al menos en Londres, que es donde yo los he tomado, son sin nada o con pasas.

Todos hemos oído hablar del té inglés de por la tarde. Yo, de pequeña, pensaba (y creo que mucha gente) que el té inglés se tomaba con pastas. Cuando fui por primera vez a Londres, ya me di cuenta de que eso no era así. 

En las cafeterías y hoteles de Londres, hay dos formas básicas de tomar el té por la tarde. Una es el “Cream tea” y otra el “Afternoon tea”. El  cream  tea consiste en tomar té, normalmente con leche, acompañado de scones tibios con crema fresca (entre nata y mantequilla) y mermelada. El afternoon tea es mucho más abundante. Sirven con el té, además de los scones, sándwiches fríos y pastelitos o trozos de tarta. El cream tea lo sirven en muchísimos sitios. En cambio, para el afternoon tea normalmente hay que ir a hoteles o sitios especiales. También en las cafeterías de algunos grandes almacenes o tiendas, sirven el afternoon tea. 

Yo he tomado muchas veces el té en Fortnum & Mason, una tienda gourmet preciosa, donde hacen unos pasteles y galletas impresionantes.




Leí una vez que sus scones estaban considerados como los mejores de Londres. En mi última visita a Londres no fui. Sí, en cambio, lo tome en otra tienda, los almacenes Selfridges.




Fue bastante bueno, especialmente los pasteles.




Pero los scones estaban regular. 

De los afternoon tea que conozco, creo que el mejor es el del Hotel Savoy. Todo está buenísimo y el servicio es impecable, pero, claro, es bastante caro.




Hay un sitio que me gusta especialmente para tomar el cream tea. Se llama Patisserie Valerie. Es una cadena, que tiene varios locales en Londres, pero todos son bonitos y diferentes. La última vez estuve en el de Knightsbridge (cerca de los famosos almacenes Harrods) y tomé un Earl Grey con scones de pasas, mientras mis chicos estaban, por enésima vez, en el museo de ciencias.




Nunca había hecho scones en casa y me ha resultado facilísimo. Pienso repetir. Mi hijo no es aficionado a los dulces. Los scones le gustan porque sólo tienen un leve dulzor. Pero me apetecía hacer unos que le encantaran. El bacon es una de las cosas que más le gustan. Hace poco vi una receta de scones de bacon, pero llevaban sirope de arce y muchas otras cosas. Yo quería hacer unos scones simples, así que cogí una receta básica, de la página  de recetas de la BBC, y le añadí el bacon. El resultado ha sido espectacular. No os imagináis lo ricos que están. Los hemos comido calentitos y han volado…

La misma receta se puede usar para hacer scones simples. Sólo habría que quitar el bacon y poner una pizquita de sal.


Ingredientes:
220 g de harina normal de trigo
Una cucharadita de levadura
60 g de mantequilla (o margarina)
25 g de azúcar
150 ml de leche (entera o desnatada) más una cucharada
200 g de bacon (o jamón)
Una cucharada de leche
Un huevo

Se enciende el horno a 225º.

Se corta el bacon en tiritas. Se hace al fuego en una sartén con una cucharada de aceite.




Cuando está hecho, se retira del aceite y se reserva.

Se echa en un bol la harina, la levadura y la mantequilla. Se amasa con la mano, hasta mezclar los ingredientes. 




Se le añaden los 150 ml leche y se amasa un poco más, hasta que esté homogéneo. Incorporamos el bacon.





Estiramos la masa en una superficie enharinada. Podemos extenderla un poco con el rodillo para que quede uniforme. Lo normal es dejarla de unos 3 cm de alto. Yo la dejé menos, porque quería hacer scones pequeñitos. Cortamos con un molde circular. Lo habitual es hacerlo con uno con onditas alrededor, pero no es importante. Sirve un vaso.




Ponemos los scones en una bandeja de horno. Puede estar impregnada en aceite o con papel de hornear. Yo prefiero siempre usar el papel de hornear, no se pega nunca.




Batimos el huevo con un poco de leche. Pintamos los scones con la mezcla.




Los metemos al horno unos 12 minutos, hasta que hayan crecido y estén dorados.




Los comemos calentitos, aunque fríos también están buenos.




Los scones se suelen tomar con mantequilla, pero, como estos llevan bacon, podemos prescindir de ella.












4 comentarios:

  1. ¡Esto lo haré el sábado sin dudarlo!

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  2. Qué apetitosos!! Voy a intentar tomar el afternoon tea ahora que voy y lo tengo en el hotel. Creo que nunca he probado los scones...pero no quedan grasientos no?

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    Respuestas
    1. Dice Ulises que te diga que nada de nada grasientos.

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