lunes, 14 de abril de 2014

Supertarta de cumpleaños de chocolate (sin lácteos)





Desde que compré el libro de tartas de Martha Stewart, quedé fascinada por la tarta de chocolate que aparece en su portada. Así que cuando, un año más, tuve que hacer una tarta de cumpleaños para Ulises no dude en que esa sería la tarta elegida. El problema es que la tarta de Martha Stewart lleva lácteos, por lo que tuve que sustituir esos ingredientes. En el caso de la crema de chocolate (ganache) del interior de la tarta y de la cobertura exterior, decidí hacer cremas veganas.





El resultado, como podéis ver, fue espectacular. De sabor estaba riquísima y no tiene tanto trabajo como a primera vista pudiera parecer.




Esta tarta no es vegana, porque lleva huevos. Si queréis hacer la versión vegana, podéis usar como base el bizcocho de chocolate con aceite y vinagre.

Para preparar la súper tarta yo hice tres bizcochos de chocolate independientes, en unos moldes redondos pequeños que compré en Lidl. Podéis usar también un solo bizcocho y dividirlo en capas (como hice yo en la tarta para chocolate adictos que preparé el año pasado). No hagáis un bizcocho muy grande, queda más bonito uno pequeño más alto. Cuando algunas amigas vieron fotos de esta tarta dijeron que la querían hacer, pero que no tenían ningún molde tan grande, pensando que al final se montaba dentro de un molde. No es así. Hacemos el bizcocho y después se va montando a capas sobre un plato, fuente o superficie plana. Yo lo monté sobre el fondo de un molde desmoldable, ya que no tenía una de esas bases que venden ya preparadas, forradas de papel de aluminio. Antes eran difíciles de conseguir, pero ahora han abierto muchas tiendas especializadas en repostería. Aparte de los establecimientos específicos, muchas de las tiendas que venden productos de fiesta y disfraces, tienen ahora también una sección de repostería creativa.




Esta receta de Martha Stewart tiene unas medidas en tazas un poco raras, como ½ taza y una cucharada. Yo pesé todo para poder daros mejor las medidas y lo apunté en una nota en el móvil. El problema fue que se me bloqueó el móvil y tuve que formatearlo de nuevo, así que perdí la nota. Estoy fuera de casa y no tengo posibilidad de volver a pesarlo. Si no tenéis medidas de tazas y de cucharas, sabed que una medida de taza es como un vaso de 250cc o 250 ml, es decir, un vaso de los de agua grande, y una cucharada son 15 ml.

Para simplificar este receta, os he dado antes por separado las recetas de la crema de chocolate (ganache) vegana y de la cobertura brillante (“frosting”) de chocolate vegana.  Estas cremas las podemos hacer con antelación y guardar en la nevera. Yo prefiero prepararlas cuando voy a hacer el montaje de la tarta. En las explicaciones os digo el momento adecuado para prepararlas. El bizcocho también se puede hornear el día antes. Lo conservaríamos a temperatura ambiente.

Como la tarta es muy grande, si os sobra, podéis congelarla. La dejáis una hora a temperatura ambiente y ya está perfecta para comer. Este es un trozo que me comí yo después de un mes.








Ingredientes:
250 g margarina vegetal (o mantequilla) a temperatura ambiente (y un poquito más para los moldes) 
½ taza y una cucharada (140 cc) de cacao amargo
 100 ml de agua hirviendo
180 ml de leche de soja (o cualquier leche)
2 y ¼ tazas (560 cc) de harina de trigo
Una cucharadita de levadura (tipo Royal)
½ cucharadita de sal
Una y ¾  tazas (430 cc) de azúcar
Una cucharadita de extracto de vainilla
3 huevos




Encendemos el horno a 175º.

Cubrimos las bases de los moldes con papel de hornear y untamos los bordes de los tres moldes con margarina o aceite.  Si usamos solo un molde, hacemos lo mismo con ese molde.




En un bol ponemos el cacao. Añadimos el agua hirviendo y batimos a mano hasta que se disuelvan todos los grumos. Incorporamos la leche de soja. Reservamos y dejamos enfriar.










En otro bol, mezclamos la harina, la levadura y la sal.




Con una amasadora o batidora eléctrica, batimos la mantequilla hasta que esté cremosa. Yo usé el mismo bol (sin lavar) donde había batido el cacao, por eso tiene ese color avellana. Añadimos poco a poco el azúcar y la vainilla y seguimos batiendo. 










Echamos los huevos, uno a uno, batiendo bien después de añadir cada uno.






Incorporamos la harina y la mezcla de cacao poco a poco. Lo hacemos de la siguiente manera: primero un tercio de la harina, después la mitad del cacao, otro tercio de la harina, la otra mitad del cacao y terminamos con el tercio que queda de la harina. Mezclamos solo hasta que tengamos una masa homogénea, sin batir.












Dividimos la masa, a partes iguales, entre los tres moldes que tenemos preparados. Con una espátula aplanamos la parte superior para que queden uniformes. Si lo hacemos solo en un molde, llenamos ese molde.




Metemos en el horno unos 20-25 minutos, hasta que al meter un palillo en la parte central sale seco.  Si es solo un bizcocho grande, necesitaremos más tiempo de horneado. Sacamos y dejamos enfriar unos 15 minutos. Damos la vuelta sobre una rejilla.










Mientras se hornea el bizcocho, podemos preparar la crema de chocolate (ganache) vegana y guardar en la nevera.

Cuando estén fríos los bizcochos, les quitamos la parte superior para que queden piezas de bizcocho redondas completamente uniformes en altura. Si hemos hecho solo un bizcocho, quitamos la parte superior y dividimos en dos o tres círculos, dependiendo de lo alto que nos haya quedado. En la entrada de tarta para chocolate adictos, podéis ver un procedimiento semejante con un solo bizcocho.








Ahora procedemos al montaje de la tarta. Necesitamos unas espátulas, los círculos de bizcocho y la ganache que teníamos reservada.

Cogemos la base donde vayamos a preparar la tarta y ponemos una cucharada de ganache de chocolate. Yo coloqué esta base sobre papel de hornear en una fuente giratoria para decorar tartas. Si no la tenéis, no pasa nada, pero estaría bien colocar la base sobre papel de hornear en un porta-tartas, frutero o cualquier cosa que os permita tener la tarta un poco elevada. Es más fácil de decorar así. El papel de hornear ayuda a moverla después y transportarla a su ubicación definitiva. Además, al retirarlo queda la superficie sobre la que se ha decorado completamente limpia.










Colocamos uno de los círculos de bizcocho sobre esa base. Echamos encima un tercio del ganache  (dos tercios si solo tenemos dos círculos de bizcocho). Extendemos con una espátula, para que quede uniforme. A continuación otro círculo, el otro tercio de crema y terminamos con bizcocho.











Con el tercio de ganache que nos queda, cubrimos la parte de arriba y los laterales de la tarta, intentando que quede uniforme. Lo más importante es cubrir los huecos que hayan quedado en los laterales entre los pisos de la tarta. No tiene que quedar perfecto, porque después lo recubriremos todo con el “frosting”. Metemos en la nevera media hora para que se endurezca el ganache y no se nos deforme la tarta al ponerle la decoración exterior.






Ahora es el momento perfecto para preparar la cobertura brillante (“frosting”) de chocolate vegana, si no la hemos hecho antes.

Una vez que la tarta está fría, decoramos. Para ello iremos cubriendo con capas de cobertura. Ponemos una capa de cobertura en la parte superior, extendiendo repetidas veces con la espátula para que quede uniforme. Después cubrimos con una capa el lateral y extendemos con la espátula. Después otra vez la parte superior y otra vez el lateral. Así, repetidamente, hasta terminar la cobertura y que nos quede toda la tarta uniforme.




















Una vez que tenemos una cobertura lisa, podemos decorar poniendo en la parte superior virutas de chocolate, “smarties” o cualquier chuchería. Yo preferí hacer una decoración en la propia cobertura. Para ello, con la espátula fui marcando una espiral desde la parte inferior a la superior, clavando un poco la espátula en la cobertura con una ligera inclinación y girando la base, de manera que fue subiendo la espátula dejando un bonito dibujo. No tiene que quedar uniforme. A mí me gusta más que esté un poco irregular.








Metemos 10 minutos en la nevera para que endurezca la cobertura. Servimos a temperatura ambiente.








 





6 comentarios:

  1. Impresionante Marga, y el paso a paso no puede ser más detallado. Menuda tarta de cumpleaños tuvo Ulises, envidia total en estos momentos.
    Me ha encantado, y me la llevo a pendientes. Tengo que mirar lo de los moldes pequeños.
    Besotes mi niña y feliz semana.

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  2. Gracias, Nuria. Ya me contarás cuando la hagas. Un beso,

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  3. La decoración es sencilla pero al mismo tiempo preciosa, me encanta. Bss.

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    Respuestas
    1. Gracias, Rosa. Me encanta ty comentario, porque como puedes ver por el blog me gustan las cosas simples, tanto los platos, como la presentación y las fotos. Creo que lo importante es el sabor y que apetezca comerlas.

      Un beso

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