lunes, 10 de febrero de 2014

Bizcochos de calabacín y chocolate para San Valentín (Receta vegana)





Se acerca San Valentín y todos los blogs de cocina se llenan de dulces en forma de corazón. Yo estaba un poco remolona. El año pasado acabe saturada de tantas galletas de corazones (galletas de chocolate para decorar con forma de corazón, galletas de corazones decoradas con fondant y glasa, galletas de corazones decoradas con glasa y decoraciones de galletas con glasa fáciles y rápidas). Pero me acordé que tenía, por algún lado, un molde de bizcochitos en forma de corazón, que me habían regalado hace muchos años. No me gustan los moldes de bizcochos pequeños, ya que me cuesta calcular la cantidad de masa. Además, no entiendo bien el concepto de bizcochito. A mí lo que me gusta de los bizcochos es que sean altos y grandes, con mucha miga. 




Pese a todo, busqué el molde. Me pareció más bonito de lo que recordaba y, además, descubrí que era de Wilton, una de mis marcas de moldes favorita. Cuando me lo regalaron, no estaba yo tan metida en el mundo de los moldes y de sus marcas, así que se me había escapado ese detalle. Si la marca es buena, es más fácil que no se pegue y mantenga las forma bien. Decidida ya a usarlo, lo importante era conseguir una buena receta. Tenía que ser consistente, con poco aire, para que el dibujo quedase marcado. Pero tenía que ser muy jugoso. Y, además, me gustaría que fuera vegano. Y, por supuesto, tenía que ser de chocolate.

Me acordé de que había visto un bizcocho de calabacín y chocolate. Pensé que podría estar bien. Encontré muchas recetas con una pinta esplendida (entre ellas, la de Simply recipes y la de BarbaraBakes), pero ninguna vegana apetecible, así que decidí “veganizarlas”. Para ello tendría que usar leches vegetales, aceite en lugar de mantequilla y suprimir los huevos. La forma más fácil de sustituir los huevos es por vinagre y bicarbonato. Como el calabacín proporciona mucha consistencia, no me parecía problemático.

El resultado fue sorprendente. El sabor riquísimo y la textura muy jugosa. Un único fallo. Como el calabacín no lo piqué muy pequeño, a veces te encontrabas algún trocito. A mí no me molesta, pero a mi hijo le disgustaba. Por eso, os recomiendo que lo ralléis lo más pequeño que podáis.

Con las cantidades que os doy, a mí me sobró masa e hice también un bizcochito redondo. 







Ingredientes:
3 calabacines medianos
2 tazas de harina de espelta integral
½  taza de cacao amargo + un poco para espolvorear los moldes y los bizcochos
2 cucharaditas de levadura en polvo (tipo Royal)
Una y ½ cucharadita de bicarbonato sódico
Una cucharadita de sal
½ cucharadita de extracto de vainilla
Una taza de azúcar moreno
½ taza (120 ml) de aceite de maíz (de girasol o de oliva suave)+ un poco para untar los moldes
2 cucharadas de vinagre blanco de Módena (o de manzana)
Una taza de leche de almendra (o de soja)




Encendemos el horno a 160º.

Untamos los moldes con un poco de aceite. Los espolvoreamos con un poco de cacao amargo. De esta manera conseguimos que no se nos peguen. Lo normal es echar un poco de harina, pero no queremos que los bizcochos salgan con puntitos blancos.






Pelamos y rallamos los calabacines. Ya os he dicho que los ralléis lo más pequeño posible. Sirve un rallador manual. Yo usé la Thermomix, pero debería haberlos picado un poco más. Una vez rallados, los ponemos a escurrir en un colador para que suelten el agua sobrante.








Mezclamos, en un bol, la harina, el cacao colado (para que no queden grumos), la levadura, el bicarbonato, la sal y el azúcar.










En otro bol ponemos todos los líquidos (aceite, vinagre y leche).










Juntamos los sólidos con los líquidos y revolvemos bien. Cuando tenemos una mezcla homogénea, incorporamos el calabacín.








Servimos en los moldes. Horneamos unos 25 minutos, hasta que al clavar un palillo en el centro sale seco.






Dejamos enfriar unos 10 minutos y damos la vuelta. Se desprenden con mucha facilidad. 










Yo recorté un poco con unas tijeras los bordes de bizcocho, que habían sobresalido.






Espolvoreamos con cacao amargo o azúcar glass (siempre echado con un colador para que quede más suelto).










5 comentarios:

  1. Me encanta la receta, la quiero hacer pero no se la cantidad exacta cuando dices una taza. Me lo puedes aclarar porfis!!!!!!!!! Gracias y enhorabuena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Vivi,

      es una medida norteamericana. Una taza son 250cc, como un vaso de los de agua. Como casi todas las medidas van en tazas, no importa aunque no tengas una de exactamente ese tamaño. Con usar las proporciones te quedará bien.

      Ya me contarás el resultado. Un beso,

      Eliminar
  2. Yo suelo hacer el bizcocho de calabacín y chocolate del blog de Bocados de Cielo. Muy rico, como el tuyo. Que seguro que pronto lo pruebo. Gracias por estas recetas tan veganas. Intento ser lo más vegetariana posible pero todavía me dejo llevar un poco según la comida de los demás de la mesa.... Pero me anima encontrar tantas recetas y tan fáciles... Un placer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ruk, yo no soy vegana, pero me parece una alimentación muy sana. En los dulces es cuando solemos pasarnos con los azúcares y las grasas, así que creo que hacer dulces veganos es una opción muy buena. Además, están riquísimos.

      Eliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...