sábado, 26 de octubre de 2013

Bizcocho “comida de ángeles” de chocolate (Angel food chocolate cake)





Lo mío con los moldes no es normal. Creo que un día nos van a echar de casa, a mis moldes y a mí. Esta semana vi un bizcochón  espectacular en el blog de Uno de dos. Es un bizcocho tradicional gallego que nunca he hecho y me entraron unas ganas tremendas de probar la receta. El problema es que no tengo el molde característico. Pensaba comprarlo la próxima vez que fuera a Galicia. Pero hoy he pasado por London, una tienda de Santa Cruz donde compro muchos de mis utensilios, buscando otra cosa y he visto un molde de “angel food cake”. Pensé que sería perfecto para hacer el bizcochón y lo compré. La idea era hacerlo este fin de semana, para merendar con las amigas que van a venir a decorar galletas.

Siempre tengo un bizcocho de chocolate. Es para mi hijo, al que le gusta tomar un trocito en el desayuno. Esta mañana se le había acabado y fui a la cocina a hacerle uno. Pero, una vez allí, vi el molde nuevo todavía sin guardar. No me pude resistir, decidí hacer un “angel food cake” de chocolate. Sabía que tenía la receta en el libro de cocina norteamericana que me regaló mi madre (después de ponerme muy pesada). Ya os hablé de él en la receta de mini apple pies. Lo recordaba perfectamente, porque era una de las pocas fotos que había en el libro y siempre me fascino. Un bizcocho tan blanquito con una cobertura rosa era algo que yo nunca había visto. Muchas veces había pensado en hacerlo, pero no sé bien por qué nunca lo hice. Así que ya era hora. En el propio libro había una versión de chocolate.




Este es un bizcocho originario de Estados Unidos, donde se popularizó a finales del siglo XIX. El nombre viene de que es tan ligero que parece comida de ángeles. Es facilísimo y se necesitan muy pocos ingredientes. No lleva ningún tipo de grasa ni de levadura. Solo clara de huevo, harina, azúcar y cacao. Así que nada de colesterol y mucha proteína. Si no fuera porque la cantidad de azúcar es considerable… Bueno, no puede ser perfecto. Queda muy rico y ligero. Yo cambié la receta original y puse 9 claras en lugar de 8, porque esas son las que vienen en el bote de claras pasteurizadas (que compro en Mercadona). Miré en otras recetas y, para unas cantidades similares, mandan 12 claras, así que pensé que no afectaría a la receta. Esta vez pesé los ingredientes, después de medirlos en tazas, porque muchas veces me lo preguntáis.

Si no tenéis el molde específico de este bizcocho, podéis usar otro, mejor con agujero en el medio y de aluminio, aunque sirve cualquiera. Pero hay varios trucos para que quede perfecto. El molde no se puede engrasar. Esto es así para que la mezcla pueda agarrarse a las paredes del molde. Si resbalase, no crecería. El otro es darle la vuelta mientras se enfría, de lo contrario el bizcocho podría perder su textura esponjosa al aplastarse por su propio peso.


Ingredientes:
9 claras de huevo
Una cucharadita de crémor tártaro
½ cucharadita de sal
300 g (Una taza y ¼) de azúcar 
100 g (3/4 de taza) de harina 
40 g (1/4 de taza) de cacao amargo
Una cucharadita de vainilla (opcional)





Encendemos el horno a 160º.

Juntamos la harina y el cacao y los tamizamos. Para tamizar, pasamos por un colador con ayuda de una cuchara. Reservamos.






Ponemos en un bol las claras, la sal y el cremor tártaro y batimos hasta que se empiecen a formar piquitos de espuma.






Seguimos batiendo y vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Cuando terminemos de añadir el azúcar, tendremos un merengue brillante. Si no es así, batimos un poco más hasta conseguirlo.




Si vamos a echar vainilla, la añadimos ahora. Yo no le puse.

Incorporamos, cucharada a cucharada, la mezcla de harina y cacao. Lo hacemos con movimientos envolventes, para que no pierda aire el merengue. Debe quedar una mezcla uniforme de color.




Echamos la mezcla en el molde, que no habremos engrasado, enharinado ni nada. La ponemos directamente.






Horneamos durante aproximadamente 40 minutos, hasta que al meter un palillo en el centro sale seco.




Al sacarlo, lo ponemos boca abajo una hora a enfriar. Si es un molde específico de “angel food cake” tiene ya patitas. Si es otro molde de rosca, lo ponemos sobre una botella u otro soporte. Debe de poder pasar el aire por debajo del molde.




Una vez pasada la hora, pasamos un cuchillo por el borde exterior y el del agujero central, para separarlo. Le damos la vuelta y lo dejamos hasta que se desprende por su propio peso.






Así que cae, le damos la vuelta. Podemos ponerle alguna cobertura o espolvorearle cacao amargo. Yo derretí al baño maría chocolate tipo postre y se lo eché por encima, con una cuchara de palo, de manera irregular. 








Estaba muy apetecible y riquísimo.



















6 comentarios:

  1. Madre de dios! Pedazo bizcocho! Veo que no soy la única que se pelea con los moldes ^o^

    Bss
    Con Especias

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  2. Hola, yo hago un bizcocho parecido al que llaman "chiffon cake", tengo un molde de ese tipo. Pero la versión lleva sólo lleva 5 huevos. Se pueden cambiar los sabores. El preferido de mi familia es el de té verde. A mí me gusta el que lleva ralladura y zumo de naranja, con o sin pepitas de chocolate. ¿Quizá mi molde es más pequeño? Voy a probar esta versión un día...

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    1. Hola Leticia, este solo lleva las claras y, si no me equivoco, el chiffon cake lleva también las yemas y aceite. Es super ligero. Hay quien lo encuentra ligero de más. El chiffon cake sería más parecido al de la receta de bizcochón de chocolate, aunque tampoco lleva aceite.

      Qué ricos esos sabores que preparas. Pero al ponerle el té o el zumo de naranja, ¿de qué otros ingredientes varías la cantidad? ¿no te cambia la textura final? Ya me cuentas. Un beso,

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  3. Para añadir té verde (polvo de matcha), se sustituye la cantidad de harina por la de té (unos 20 g). En el de naranja, cambio el cacao o el té por ralladura. Además, la receta de chiffon cake que tengo lleva aparte del aceite (60 ml), que es muy poquito, 90 ml de algún líquido (que puede ser zumo de naranja, leche, etc. según el sabor que le vayas a dar). Creo que el matcha aquí es muy muy caro, yo lo traigo de fuera, pero el color resultante es espectacular y el sabor muy especial. A ver si pongo alguna foto por Facebook. de todas formas, quiero probar tu receta hoy o mañana y te cuento.

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    1. Qué apetecible!!! Yo creo que puedo conseguir el polvo de matcha.

      Espero tu foto!!

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    2. Leticia,

      Qué ilusión me hizo el té!!! ¿Puedes pasarme tu receta de chiffon cake? He visto alguna por ahí, pero seguro que la tuya es mejor.

      Un beso,

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