domingo, 25 de agosto de 2013

Cheesecake frío de chocolate con base de Oreo





Este cheesecake ya aparece en una entrada en enero, pero allí figura como cheesecake de chocolate con pasas al ron. Esta vez lo he hecho mucho más simple, para adaptarla al gusto de mi sobrino. He quitado las pasas al ron, el dulce de leche y la crema de trufa. También he cambiado la base y se la he puesto de Oreo. He echado más azúcar y un poco de vainilla. El resultado es tan diferente que creo que se merece una entrada nueva. Además, en aquella no figuraban las fotos del paso a paso.

La receta del cheesecake de chocolate está sacada del libro “Chocolate Delights”. Lo compré en 1989 y la hago desde entonces. Es la primera vez que la hago sin las pasas al ron y me ha gustado mucho el resultado. Es como una tarta de mousse muy suave y ligera.


Yo lo decore con unos “kisses” de chocolate. Toqué la tarta con el dedo, para ver si estaba cuajada, y le hice un pequeño agujero. Así que necesitaba taparlo. Me acordé que tenía unos pocos kisses, de Hershey´s, y me pareció que eran perfectos para eso. Los kisses de chocolate son muy típicos de Estados Unidos. Existen desde 1907 y son mi debilidad (una de ellas). Me gustan desde que era pequeña y siempre me los traen de Nueva York. Ahora los encuentro un poco dulces de más, pero me siguen encantando.





Hace poco mis sobrinos de Nueva York estuvieron en un parque de atracciones dedicado a ellos y me mandaron un montón de fotos, rodeados de chocolate.




Los kisses clásicos son de chocolate con leche. Pero los hay de distintos sabores, como estos de nuez de macadamia.




Yo usé unos más ligeros, con burbujas de aire.




Si no tenemos, podemos decorar la tarta con otros chocolates. También se puede decorar con virutas de chocolate o cacao amargo, como si fuera una trufa.



Ingredientes:
150 g de galletas Oreo
50 g de mantequilla
1 cucharadita de Nescafé (o cualquier café soluble)
4 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
90 ml de agua hirviendo
4 huevos
150 g de azúcar
12 hojas de gelatina (de la que se llama “cola de pescado”)
50 ml de agua fría
450 g de queso Philadelphia o similar (que no sea light, por favor)
300 ml de nata para montar (de 35% mg como mínimo)




Hacemos miguitas las galletas Oreo, con nata y todo. Para ello, las podemos triturar con un robot de cocina o picadora. Si no tenemos, las metemos en una bolsa de plástico y les pasamos un rodillo por encima hasta que estén totalmente trituradas.




Derretimos la mantequilla en una sartén pequeña, sin dejar que hierva. En un bol, mezclamos las galletas y la mantequilla.




Elegimos un molde que sea desmoldable y un poco alto, aunque puede ser cuadrado o redondo. 

Cubrimos la base del molde con la mezcla de galleta, apretando bien. Yo uso un poco de plástico transparente para cubrir y apretar bien toda la base. Lo metemos en la nevera para enfriar.




Vamos preparando la crema de queso. 

Separamos las yemas de las claras. Batimos las yemas hasta conseguir una crema suave.




Mezclamos el café soluble y el cacao tamizado en un bol con el agua hirviendo. Es imprescindible tamizar el cacao (pasar el cacao por un colador, con la ayuda de una cuchara). Si no se hace, quedará la crema con grumos.






Añadimos, al chocolate, las yemas y el azúcar.




Mezclamos hasta que quede uniforme.




Lo ponemos en un recipiente al baño María y removemos con una cuchara de palo, hasta que la mezcla recubra la cuchara de palo. Se tarda aproximadamente 10 minutos.




Ponemos la gelatina en un cacito con el agua fría unos 3 minutos.




Cuando está blandita, ponemos el cazo al baño María hasta que la gelatina se disuelve completamente.




Lo echamos a la mezcla de chocolate, revolviendo bien. Yo lo cuelo, para evitar cualquier posible grumo.




En un bol grande, batimos (mejor con batidora de aspas) la crema de queso hasta que esté blandita. Añadimos la nata y seguimos batiendo hasta tener una crema suave.




Poco a poco vamos añadiendo la mezcla de chocolate y batimos hasta que esta uniforme.




Montamos las claras a punto de nieve. Las incorporamos, con ayuda de una espátula, a la mezcla de chocolate. No batimos porque no queremos que pierda el aspecto esponjoso.






Sacamos la base de la nevera. Le retiramos el plástico, si se lo habíamos puesto.




Echamos la crema de queso y chocolate.




Lo metemos en la nevera hasta que cuaje. Necesita varias horas, así que es más seguro hacerlo de un día para otro. Antes de servirlo, pasamos un cuchillo alrededor para separarlo del molde.




A la hora de servir, desmoldamos la tarta y la decoramos como queramos.




Yo le puse unos chocolates “kisses”.




Quedó muy bonita.
















7 comentarios:

  1. Pero qué cosa más mona te ha quedado! Dan ganas de comerse el pastel entero! ^o^
    Por cierto: ya podrían hacer un parque así en España! xD

    Bss
    Con Especias

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  2. Holaaa una consulta :( ahorita estoy preparando pero olvide leeer que tenía que hechar la clara del huevo :(
    mi mamá dice que ya lo deje para mañana por la mañana ya q son las 12:20am y ya las tiendas están cerradas.. no se malogrará? :( lo pienso hacer a las 6:30am ..

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    Respuestas
    1. Creo que ya te voy a contestar demasiado tarde :-(

      Si le pusiste ya la gelatina, se te habrá endurecido. Si no, no hay ningún problema en esperar.

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    2. Siiiiiiii, Graaaaaaaacias :D .. yo pensé en no poner el colapíz porque si pensé que se podría llegar a endurecer felizmente no puse el colapíz & si se endureció solo eso pero lo disolvi en su totalidad.. Muchas Gracias! & a ver como me sale :)

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