domingo, 23 de junio de 2013

Cupcake gigante de Oreo con merengue suizo de nata





Mi hijo prometió a una amiga un cupcake gigante de oreo para su cumpleaños. Cuando me lo dijo por poco me da algo. El otro cupcake gigante, que hicimos para un cumpleaños, lo recubrimos de chocolate para que fuese fácilmente transportable. Pero un cupcake gigante de oreo cubierto con crema de nata de oreo, no sabía cómo íbamos a poder transportarlo sin que se estropeara completamente. Y sin que se desparramara toda la nata. Además, una vez en el cumpleaños, no podríamos guardarlo en frio. Así que la primera decisión que tomé fue que no podría ir recubierto con la misma crema que los mini cupcakes de oreo.




Había visto, en la web de Martha Stewart y en el blog de Sweetapolita, una buttercream hecha con merengue suizo. Así que use esa idea, pero en lugar de añadir al merengue mantequilla, como hacían ellas, yo añadí nata y la crema de las galletas oreo. El merengue suizo puede parecer complicado, pero es bastante sencillo. La única cosa es que necesitáis una batidora de varillas o amasadora con bastante potencia, porque tiene que estar 10 o 15 minutos en funcionamiento. No vale merengue normal, solamente batiendo las claras con azúcar, porque perdería enseguida volumen. Aunque sea un poco más de trabajo el suizo, vale la pena. De verdad.

El resultado de la mezcla del merengue suizo con la nata me gustó muchísimo. Sabía de verdad a crema de oreo. El único problema es que hice una cantidad como para cubrir cuatro cupcakes gigantes. Os voy a poner la mitad de los ingredientes y, aun así, es bastante cantidad. A mí me gusta tener siempre bastante cantidad por si surge algún problemilla que hay que reparar. Además, se conserva varios días en la nevera, sin perder volumen ni soltar agua. Así que, si os sobra, lo podéis usar en otro postre o tomar con unas fresas. Yo he de deciros que lo tomé con gelatina de fresa y estaba buenísimo.

Yo use nata Ermol, que es una nata en lata muy compacta que venden en Canarias. Creo que es griega. 




Se puede usar nata montada, pero comprarla que tenga al menos un 35% de materia grasa (la de Lidl la tiene). Si no tiene un 35% perderá consistencia si no se consume inmediatamente.  Las claras de huevo usé de las pasteurizadas. He leído que algunas personas dicen que no sirven las pasteurizadas para hacer merengue. A mí me quedó perfecto con ellas.

Para el bizcocho usé la misma receta que en el cupcake gigante de chocolate con cobertura de tres chocolates, poniendo trocitos de la parte de galleta de las oreo, en lugar de pepitas de chocolate. Compré galletas oreo con doble crema, para tener más cantidad de nata para añadir al merengue. Pero si no las podéis conseguir, valen las normales.




Una vez montado el cupcake, quedaba todavía el problema del transporte. Le di muchas vueltas. Pensé en hacer una caja tipo sombrerera. La próxima vez la haré. Esta vez, con un poco de crema, lo pegué a una bandeja redonda negra (por aquello del parecido con la oreo).  Claro que el bizcocho tan oscuro contra el negro no me gustaba, porque no destacaba. Me di cuenta de que necesitaba un molde de papel para el cupcake. Tengo unos pequeños muy bonitos que se colocan, una vez hechos los cupcakes, para que queden más elegantes.




Basándome en esa idea, hice un patrón con las medidas de la base del cupcake gigante. 




Lo recorte, después, en una cartulina brillante de una bolsa de regalo enorme. Creo que el resultado quedó muy bien. Para la foto, colgué, en la pared, la parte de atrás de la bolsa de regalo utilizada. 

Para terminar la decoración, cubrí el cupcake de mini oreos y puse por la bandeja oreos de los dos tamaños. Los oreos de la bandeja cubrían una doble función, decorativa y de protección del cupcake ante posibles movimientos en el coche. Con todo esto, el cupcake llegó perfecto a su destino, donde desapareció rápidamente.








Ingredientes para el bizcocho de chocolate con trocitos de oreo:
1 cucharadita de café soluble (Nescafé o similar)
½ taza de agua hirviendo
½ taza de cacao amargo
3 tazas de harina de trigo normal
Una cucharadita de levadura Royal
¼ cucharadita de sal
350 g mantequilla a temperatura ambiente
2 tazas de azúcar
½ taza de azúcar moreno
4 huevos
Una cucharadita de vainilla
200 ml de nata líquida para montar
Un yogur
2 paquetes (de 185 g cada uno) de galletas Oreo con doble crema (o normales)





Ingredientes para el merengue suizo de nata:
4 claras de huevo 
Una taza de azúcar
Una cucharadita de vainilla
Una lata de nata Ermol o 250 ml de nata para montar (al menos con un 35% de materia grasa)
La parte de crema de las galletas oreo usadas en la base




Ingredientes para la decoración:
Un paquete de galletas mini oreo
350 g de galletas oreo


Bizcocho de chocolate con trocitos de oreo:

Este bizcocho es el mismo que el del cupcake gigante de chocolate con cobertura de tres chocolates, pero cambiando las pepitas de chocolate por galletas oreo.

Encendemos el horno a 165º, sin gratinador.

Disolvemos el café y el cacao en el agua hirviendo y reservamos.




Batimos (en amasadora o batidora de varillas) la mantequilla con los dos azucares y la vainilla, hasta que tengamos una crema ligera. Le vamos echando los huevos uno a uno, y seguimos batiendo.




Mezclamos el cacao líquido con la nata y el yogur.  Añadimos a la mezcla de mantequilla y batimos.




Echamos en un bol la harina, la levadura y la sal. 




La vamos echando poco a poco en la mezcla y continuamos batiendo.

Separamos las galletas de la crema. Reservamos la crema. Partimos las galletas en trocitos. 




Incorporamos los trocitos de galleta.




Untamos las dos partes del molde de mantequilla.




Echamos la  mezcla en las dos partes.




Horneamos entre una hora y 70 minutos, hasta que al meter un palillo en el centro de la masa sale limpio.

Sacamos, dejamos enfriar unos 15 minutos. 




Cortamos la parte que sobresale del molde en ambas partes. Eso nos lo podemos comer ahora, o guardarlo para otro momento.




Le damos la vuelta, con cuidado, sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente.






Merengue suizo de nata:

Colocamos las claras y el azúcar en un cazo al baño maría. Es  importante hacerlo al baño maría. Si no lo hacemos, las claras se cuajarán. Revolvemos constantemente hasta que el azúcar esté completamente disuelto y las claras estén calientes cuando las tocamos con el dedo. He leído que tienen que alcanzar los 70º C. Yo no tenía termómetro de repostería, así que lo hice probando con el dedo, cuando se disolvió el azúcar, hasta que lo noté bastante caliente. Tardan 2 o 3 minutos en llegar a ese punto.




Una vez hecho eso, lo ponemos en un bol y lo batimos con la(s) varilla(s) a velocidad máxima. Hay que estar batiendo con la máquina hasta que el merengue y el molde estén a temperatura ambiente. El merengue debe estar muy brillante y formar piquitos. Esto lleva unos 10 minutos.




Aplastamos la crema de las oreo con un tenedor.




Mezclamos la crema de las oreo con la nata y la vainilla. 




Incorporamos poco a poco esta mezcla al merengue. Seguimos batiendo, a velocidad suave, hasta que esté uniforme y con consistencia. Si tenemos amasadora, tipo Kitchen Aid o similar, ponemos la pala plana.




La guardamos en la nevera, en un recipiente hermético, hasta el momento de utilizarla.




Si no la usamos hasta el día siguiente, la batimos ligeramente un par de minutos justo antes de utilizar. 



Montaje del cupcake:

Para montar el cupcake, tiene que estar completamente frío el bizcocho.

Elegimos la bandeja donde lo vamos a colocar para servir. Ponemos una cucharada de merengue en el medio de la bandeja. Colocamos la base del bizcocho encima del merengue. Ponemos una capa, no muy gruesa, de merengue por la parte de arriba, para que sirva de unión. Colocamos la parte superior del bizcocho. Yo puse mucho merengue y se me resbaló para un lado. Lo tuve que reconstruir. Esta foto es de que no debéis hacer.




Una vez que tenemos las dos partes juntas, procedemos a cubrir de merengue toda la parte de arriba.




Yo lo hice con una espátula. También se puede hacer con una manga pastelera.  Con la espátula se puede dar la forma que se quiera, en espiral, con piquitos,… Al final le pase unas espátulas que venden tipo peine de púas, para que me quedara rayada. Era la primera vez que la usaba y me gustó el resultado.



Lo deje reposar toda la noche en la nevera para que estuviera más firme al día siguiente cuando colocara las mini oreo de decoración.

Al día siguiente, hice un molde decorativo y lo coloqué.




Puse galletas mini oreo sobre la crema en forma de espiral. 





En la parte superior coloque una oreo normal. Todas las galletas sobrantes las puse sobre la bandeja.  Creo que quedó bastante bonito.








Y es un detalle muy especial.



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