miércoles, 20 de febrero de 2013

Tortitas "sanísimas" de trigo sarraceno y avena integral





Muchas veces hago tortitas con salvado de avena. No me quedaba salvado y decidí experimentar con lo que tenía más a mano, trigo sarraceno y avena integral. El resultado me gustó mucho, así que pienso repetirlas.
Últimamente me he aficionado al trigo sarraceno, que es una semilla que no tiene gluten y tiene muchas proteínas.

Las crepes de trigo sarraceno son muy típicas en la Bretaña francesa, donde se hacen desde el medievo en sartenes de hierro. Hace un par de años en París, tomamos en una crepería típica de Bretaña unas riquísimas. La mejor de todas una con caramelo de mantequilla salada, que, desde entonces, me apasiona. Un día voy a probar a hacer estas tortitas con ese caramelo. Ya os contaré el resultado.

La forma de hacerla es prácticamente la misma que las de las tortitas clásicas de este mismo blog (pancakes), así que voy a copiar los pasos. Sólo cambian los ingredientes. Modifiqué muchos de ellos para hacer una versión más sana.

En lugar de sirope de arce, las tome con sirope de agave porque me gusta mucho como casa su sabor con las harinas integrales. Quería tomarlas con un poco de queso tipo Philadelphia, pero no me quedaba, así que les puse un poquito de mantequilla.


Ingredientes:
1 taza de harina de trigo sarraceno
½ taza de harina de avena integral
2 cucharaditas de levadura Royal (o bicarbonato)
1 cucharadita de sal
2 huevos
1 ¼ tazas de leche de soja (o leche normal, de avena, almendra, etc.)
2 cucharadas de aceite y una de mantequilla (o todas de lo mismo)





Lo primero que hago es derretir la mantequilla al fuego en la misma sartén donde voy a hacer las tortitas.






Pongo todos los recipientes en un bol grande y bato, con amasador, varillas o a mano, hasta que no queden grumos.






Una vez que tenemos la mezcla hecha, con un cucharón de servir la sopa, cogemos un cucharón de masa y lo echamos desde arriba, despacio, sobre el resto de la masa. Hacemos esto varias veces. Es para que la masa coja aire y las tortitas salgan más esponjosas.

Limpiamos con una servilleta de papel (o papel de cocina) la sartén, en la que habíamos derretido la mantequilla para quitar todo resto de grasa. Incluso si usáis solo aceite, y no tenéis que derretir mantequilla, os aconsejo que hagáis este procedimiento de derretir un poco de mantequilla y limpiar la sartén.

Echamos, a ojo, como ½ taza de masa para hacer cada tortita. Tenemos la sartén con el fuego muy muy suave. Veremos que empiezan a salir burbujitas en la superficie de la tortita. Buena señal. Esas burbujitas terminaran por abrirse y ser unos agujeritos. En ese momento veréis que la textura de la tortita ha cambiado, que se han secado los bordes de la parte de arriba. Es el momento de darle la vuelta. Yo lo hago con una espátula de madera. No me gusta usar una de metal que pueda rayar la sartén. Como ya está prácticamente hecha, del otro lado solo hay que dejarla un momento. La sacamos, cuando vemos que ya se despega sin problemas de la sartén.





Están muy ricas con un poco de queso crema o de mantequilla y acompañadas de sirope de agave, sirope de arce, sirope de arroz o miel.  También solo con el sirope o la miel.





  
Con la mantequilla o el queso, podéis hacer bolitas y colocarlas encima.





Un poco de sirope y perfecto...









1 comentario:

  1. Eres invalorable para explicar la receta , lo haces con verdadero amor Gracias!

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