lunes, 19 de agosto de 2013

Ensalada de alubias frescas con quínoa, mango y pipas





He estado leyendo un montón de recetas veganas en libros y revistas, buscando hacer más sana mi alimentación. Veo muchas ensaladas que combinan legumbres con algún grano y una fruta. Yo ya había hecho una ensalada de lentejas en este blog, que se ha convertido en una de las recetas más vistas. Me parece que este tipo de ensaladas son una opción muy buena cuando queremos hacer una comida ligera, pues sirven perfectamente como plato único. Lo importante es dar con una buena combinación de sabores y texturas.

En el feirón que se celebra los sábados en Sada, compré unas alubias frescas “de manteca”. Me llamaron la atención por lo bonitas que eran, con pintas rosas. Las cocí en agua con sal y las reservé en la nevera para hacer una ensalada. Si no tenemos alubias frescos, podemos usarlas secas o cocidas de bote. 




Pensaba hacer la ensalada con nectarinas, pero me regalaron un mango muy bueno y opté por usarlo para la ensalada. Como grano puse quínoa. Es la primera vez que la uso y tenía muchas ganas de probarla. La quínoa se cultiva en los Andes, principalmente en Bolivia y Perú. Es una planta alimenticia, que, aunque no es un cereal, su alto contenido en almidón hace que se utilice como tal. Lo bueno es que tiene más del doble de proteínas que cualquier cereal y muchos minerales (hierro, calcio y fósforo) y vitaminas.

Os animo a que probéis variaciones de esta receta. La idea es legumbre + grano + fruta fresca + fruta seca + fruto seco. La salsa dos partes de aceite, una parte de vinagre o limón y otra parte de algo dulce. El resultado es siempre bueno. Por supuesto, podemos añadir verduras. Las de textura crujiente, como apio o cebolletas, combinan muy bien en este tipo de ensaladas. En el momento de servir se puede añadir lechuga, unos brotes tiernos o cualquier verdura de hoja que nos guste. 



Ingredientes:
Una taza de alubias frescas  
½ taza de quínoa
Un mango grande (o dos nectarinas)
Dos o tres orejones de melocotón (o cualquier fruta pasa)
¼ taza de pipas de girasol naturales(opcional)
2 cucharadas de aceite
Una cucharada de vinagre de vino blanco
Una cucharada de sirope de arce (sirope de agave o miel)





Desgranamos las alubias. 




Cocemos en abundante agua con sal hasta que estén tiernas, entre 20 minutos y media hora. 




Escurrimos y dejamos enfriar. Podemos conservar en la nevera varios días.




Para cocer la quínoa, ponemos en una cazuela el doble de agua que la quínoa que vamos a cocer. En este caso un vaso de agua. Echamos la quínoa y una pizca de sal. 




Ponemos al fuego. Cuando hierve, dejamos cocer tapado a fuego suave 20 minutos. Al acabar, habrá absorbido toda el agua. Apagamos y dejamos enfriar. Podemos hacerlo el día antes, si nos viene mejor.




Cortamos los orejones en trocitos.




Ponemos en una ensaladera las alubias y los orejones.




Pelamos el mango y lo partimos en trocitos de 1 cm. 




Lo añadimos a la ensalada.




Preparamos el aderezo mezclando las dos cucharadas de aceite, con el vinagre y el sirope de arce. 




Aderezamos la ensalada. Podemos conservar la ensalada un par de horas en la nevera.




Echamos la quínoa y mezclamos.




Justo antes de servir, tostamos las pipas en una sartén. 




Echamos en el centro de la ensalada.








Ya en el plato, mezclamos todo.










5 comentarios:

  1. Una ensalada ideal para este verano. Me gusta que lleve pipas! ^o^

    Bss
    Con Especias

    ResponderEliminar
  2. Pienso hacerla mańana!! Que buena pinta!

    ResponderEliminar
  3. Permíteme puntualizar que la quinoa antes de hervirse ha de lavarse bien ya que contiene una sustancia tóxica: la saponina. En Google se pueden encontrar múltiples enlaces explicando este proceso de lavado.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...