miércoles, 20 de febrero de 2013

Costillas en salsa barbacoa con miel y cerveza





A casi todo el mundo le gustan las costillas en salsa barbacoa. Y a los niños les suelen encantar. Nosotros vamos muchas veces a tomarlas a Tony Roma´s en Playa de las Americas (Tenerife). Incluso el día de mi cumpleaños, después de una sucesión de reservas fallidas en los restaurantes que había planeado, acabamos comiendo allí. También, en Madrid, las vamos a comer muchas veces con nuestros primos.

En realidad, yo como casi siempre la ensalada Cesar (una de mis favoritas), pero los demás se apuntan a las costillas, más o menos picantes.

En Estados Unidos, las barbacoas son muy habituales. Suelen tener las en los jardines traseros de las casas unifamiliares. Ahora, la mayor parte de ellas funcionan con gas. Parece que ya los indios americanos hacían barbacoas, aunque el método era diferente al comúnmente utilizado hoy en día. En realidad, creo que en toda América hay mucha tradición de cocinar la carne sobre, o bajo, el fuego. Estoy pensando en los deliciosos asados argentinos… Recuerdo especialmente uno en Buenos Aires hace muchos años, en la Quinta de Nora, rodeada de buenos amigos. Estaba todo exquisito.

Un plato estrella en las barbacoas son siempre las costillas. Las costillas son exquisitas hechas sobre la leña. Pero, como sé que no todos disponéis de una barbacoa en casa, voy a explicar la versión para el horno. La clave de esta receta está en la salsa. Es una versión casera de la salsa barbacoa, que podéis encontrar en todos los supermercados. Algunas personas, hacen las costillas al horno y, después, le echan una salsa comprada. Incluso en algunos sitios, como en Mercadona, ya lo venden todo precocinado. Pero, ya veréis, lo rico que es hecho todo en casa. Y, además, es facilísimo.

Esta receta la saqué de uno de mis libros de cocina favoritos, y del que ya os he hablado, “Better Homes and Gardens New Cook Book”.




Si vais a tener invitados, es una solución ideal, porque podéis hacer una cantidad grande y sin apuros de última hora. Si hay niños entre vuestros invitados, el éxito está asegurado.

A mí me gusta cortar las costillas antes de servir y cubrirlas de salsa, pero en mi familia prefieren que les sirva las tiras enteras. Si tenéis invitados, os recomiendo que las partáis, porque así es más fácil el reparto.

Yo las serví con ensalada de pepino, pero con coleslaw también están riquísimas.





Ingredientes:
2 tiras largas de costillas
Una cebolla mediana (o dos o tres chalotas)
2 o 3 dientes de ajos
2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de Tabasco o de otra salsa picante (Esta cantidad es muy variable. Depende de lo picantes que las queramos. Si no tenemos una salsa picante, podemos echar guindilla o, incluso, pimentón picante)
Una cerveza de 33 cl (La que queráis: normal, light, sin alcohol,…)
½ taza de miel
4 cucharadas de salsa Worcestershire
3 cucharaditas de mostaza a la antigua




Encendemos el horno a 175º.

Colocamos las costillas con los huesos hacia arriba en una bandeja de horno y metemos en el horno una hora.




Mientras tanto, preparamos la salsa. Picamos la cebolla y el ajo.




En un sartén ponemos el aceite y doramos la cebolla y el ajo.




Le añadimos la salsa picante,




la miel, la salsa Worcestershire, la mostaza.




y la cerveza.




Dejamos que hierva, bajamos el fuego y lo dejamos a fuego lento durante 20 minutos.




Pasado ese tiempo, si queremos podemos pasarlo por la batidora de brazo (Minipimer) para que quede una salsa uniforme. Esto es opcional, también podemos dejarla con los trocitos de cebolla, pero en mi casa nos gusta más todo triturado. La salsa se puede preparar también con la TMX y ya triturarla allí.




Transcurrida la hora, sacamos la fuente del horno con las costillas. Rociamos las costillas con la salsa y las volvemos a meter al horno.




A los 15 o 20 minutos, les damos la vuelta, les echamos un poco más de salsa




y las tapamos un poco con papel de hornear, para que no se nos quemen excesivamente.




Las dejamos entre 30 y 45 minutos más a 150º. El tiempo depende del grosor de las costillas. Normalmente, 30 minutos más es suficiente.

Sacamos las costillas y las servimos enteras, al medio o partidas las costillas individuales. Si las partimos, las rociamos con la salsa sobrante. Si van enteras o al medio, servimos la salsa en una salsera aparte.




Las acompañamos de alguna ensalada refrescante. En este caso, yo las acompañé de ensalada de pepino.






6 comentarios:

  1. Marga, no indicas la temperatura del horno. Tampoco si hay que poner el fuego de abajo, el de arriba (gratinar) o los dos. Jesús

    ResponderEliminar
  2. Sí, pone al principio que enciendo el horno a 175º. Después, en la última parte, que lo bajo a 150º.

    Cundo no lo indico es fuego por abajo (no gratinador), pero debería especificarlo. ya me lo han dicho de otras recetas, tengo que arreglarlo en todas.

    Yo lo hice con fuego abajo y aire calienta. Quien no tenga esa opción, solo fuego por abajo. Con gratinador no.

    ResponderEliminar
  3. Ya tengo todas las salsas, este domingo las hago!

    ResponderEliminar
  4. Bueníííísimas! Nos encantaron a todos y eso que a Raquel no le gustaba el olor de la salsa mientras que se cocinaba, pero se chupó los dedos....

    ResponderEliminar
  5. Me alegro!!! Sería por el olor de la cerveza...

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...