viernes, 15 de febrero de 2013

Coleslaw






El coleslaw (ensalada de col) es una de mis ensaladas favoritas. Yo creo que es la ensalada más típica de los Estados Unidos (con perdón de la ensalada Cesar). Para los que no sepáis lo qué es, si alguna vez habéis estado en una cadena de restaurantes norteamericana (tipo Tony Roma’s, Hollywood, Hard Rock…) es esa ensalada que os traen acompañando a casi todos los platos (en un bol pequeñito, normalmente blanco). La de esos restaurantes suele estar bastante insípida, esta de aquí es mucho más rica. Su sabor no tiene nada que ver con el de la col cocida, que tomamos tanto en España. 

El nombre es un anglicismo, que proviene de la palabra neerlandesa “koolsa”, que es una abrevitura de “koolsalade” (ensalada de col). Siempre me ha llamado la atención que algunos de los platos más típicos de los Estados Unidos provienen de Holanda, incluso la palabra “cookie” proviene del neerlandés.

Hay muchas variantes de esta ensalada, aunque todas comparten que su ingrediente principal es la col cruda picadita. A veces lleva también col lombarda, zanahoria, cebolletas, rabanos, manzanas o pimientos. Yo le eché zanahoria. Me gusta mucho con lombarda, pero hoy no la encontré. Le iba a echar un par de cebolletas. No suelo hacerlo y, por la falta de constumbre, me olvidé. Así que la he hecho bastante simple, que es como más me gusta, con col y zanahoria.

La salsa es fundamental para el sabor final del coleslaw. Yo suelo usar una base de mayonesa, pero también se utiliza “buttermilk”, nata o “sour cream”.

Hace muchos años que sigo la receta del coleslaw que viene en el “Better Homes and Gardens New Cook Book”, un libro de cocina norteamericano del año 1930, pero que ha tenido diversas reediciones y actualizaciones. El que yo utilizo para esto es la edición de 1997.  Aquí presento una adaptación de esta receta.



Ingredientes:
Una col pequeña
3 zanahorias medianas
3 cucharadas de semillas de sésamo
1 taza de mayonesa (Para la casera, una taza de aceite, un huevo y zumo de medio limón)
2 cucharadas de vinagre
3 o 4 cucharadas de sirope de agave, azúcar o miel (no aparece en la foto)




Pelamos y rayamos las zanahorias. 




Se puede hacer a mano con un rayador o usando un robot de cocina (o TMX). Yo utilicé el accesorio picador de la Kitchen Aid.




A la col le quitamos las hojas exteriores más oscuras y rugosas. La rayamos muy finita. Se puede usar un robot, pero a mí me gusta hacerlo a mano. En el robot queda, a veces, más picado que rayado. Para ello, parto primero la col al medio. 




De cada mitad corto tiritas finas a lo ancho. El trozo de la col más cercano a la base no lo uso, porque ahí las hojas son más gruesas. Las tiritas finitas las corto en cuatro trozos. 





 Así consigo unas tiras finitas y no muy largas. Creo que son el tamaño ideal para comer.





Mezclo la col con la zanahoria.






Puedo usar mayonesa casera o de bote. Si voy a preparar mayonesa casera, pongo en el vaso de la batidora un vaso de aceite y un huevo. Colocamos la minipimer en el fondo del vaso, apretamos el encendido y la vamos subiendo lentamente. Ya vemos como emulsiona. Es importante hacerlo seguido, no parar en ningún momento, y muy despacito. Se hace en un momento. Cuando está emulsionada y todo el aceite integrado, echamos una pizquita de sal y un poquito de limón y volvemos a batir unos segundos. 




Añadimos a la mayonesa, el vinagre, el sirope de agave (azúcar o miel) y las semillas de sésamo. 





Mezclamos bien con una cuchara. Probamos que esté bien de sabor. El dulzor tiene que haber mitigado la acidez del vinagre y el limón.




Echamos la salsa por encima de la col y zanahoria. 




Mezclamos todo bien y dejamos enfriar en la nevera al menos dos horas.




Es riquísima como acompañamiento de la mayor parte de los platos típicos de la comida “made in USA”: alitas de pollo al estilo de Buffalo, hamburguesas, costillas en salsa barbacoa, etc.






10 comentarios:

  1. Margarita, a mí me encanta esta ensalada pero a Andrés le vuelve absolutamente loco. No sabes cómo te agradezco la receta. Un abrazo.

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  2. No lo sabía. Se la habría hecho alguna vez. Ya verás que fácil.Un beso.

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  3. Marga, hoy he hecho tu ensalada, en vez de con repollo, con col lombarda. Ha quedado estupenda. ¡Un abrazo!

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  4. Me alegro!! Nunca la he hecho solo con lombarda. Probaré. A mí me gusta mucho con la mezcla de las dos coles.

    Un beso,

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  5. Se ha convertido en mi plato estrella! Está buenísima a Raquel le encanta, la próxima la haré con lombarda.

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    Respuestas
    1. Yo no lo he vuelto a hacer desde el día de estas fotos... y me están entrando ganas. La próxima vez también con lombarda.

      Mira, si tienes un rato, las pestañas nuevas y dame tu opinión.

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  6. Siempre le pongo col al cocido y tenía media que me había quedado del último marchitándose en el cajón de las verduras desde hacía una semana. La he usado hoy para hacer la ensalada y me ha chiflado, qué buena. Es muy fácil de hacer y muy baratita, eso me ha parecido un valor añadido nada despreciable. Gracias de nuevo Festín por esta receta tan rica, práctica y económica.

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    Respuestas
    1. Gracias, Esther. La verdad es que el coleslaw sorprende cuando lo haces por primera vez. Con tan pocos ingredientes queda una ensalada muy especial y que se conserva bien en la nevera.

      Media col es suficiente porque cunde muchísimo.

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